Nov 4, 2012

Ig Noble 2012



The stinker

¿Quién pensaría que los descubrimientos científicos podrían hacer reír a la gente? Para la mayoría de la gente la ciencia suele ser bastante aburrida… pero algunos científicos estudiando los temas más inverosímiles logran, de vez en cuando, que sus investigaciones “hagan  primero reír a la gente y luego pensar”.  Con esta filosofía, en 1991 se crearon los premios Ig Nobel que honran a los académicos que con sus publicaciones logran sacudir al mundo científico con ingenio y mucha gracia (en serio).
 

Wolfgang Ketterle, Elena Bodman,Orhan Pamuk y Paul Krugman.
     
La ceremonia anual de los premios Ig Nobel es todo un espectáculo que ocurre en Harvard (si, la prestigiosa universidad de Boston). La entrega de los premios la realizan ganadores del premio Nobel, el de verdad, quienes contagiados por el humor, a veces son “ridiculizados” durante el evento, como en 2009 cuando Orhan Pamuk (Nobel de Literatura en 2006), Wolfgang Ketterle (Nobel de Física en 2001) y Paul Krugman (Nobel de Economía 2008) se pusieron sobre sus caras unos brassieres de emergencia que se convierten en máscaras protectoras contra la radiación, un invento ganador del premio Ig Nobel de física (ver foto). Aparte de los reconocidos científicos que entregan los premios, los honrados ganadores tienen la labor más importante de la noche, hacer el intento de explicar qué hicieron, cómo y, aún más difícil, por qué, en solo un minuto.

Algunos de los ejemplos de ganadores más pintorescos en medicina son los recipientes del premio de 2011, por demostrar que las ganas urgentes de orinar hacen que la gente tome mejores decisiones acerca de cómo gastar su dinero, pero peores decisiones en pruebas cognitivas (Tuk M. et al., 2011). O el premio de 2008 por demostrar la importancia del efecto placebo, al comprobar que la medicina falsa de alto precio es más efectiva que la medicina falsa de bajo precio (Ariely D. et al 2008). 

En las áreas de física y de paz, los ganadores también muestran su interés en la medicina y son honrados por su astucia. El ganador de 2009 en física obtuvo el premio por determinar analíticamente porqué las mujeres no se voltean cuando están embarazadas (Whitcome, et al., 2009). El ganador del premio a la paz de 2010 lo obtuvo por demostrar que decir malas palabras calma el dolor (Stephens R. et al., 2009).

Así, siguiendo la filosofía de los premios Ig Noble, en diferentes campos como la biología, arqueología, economía y literatura, entre otros, los diferentes autores son honrados por su habilidad de hacer pensar… mucho después de reír. Y es que en verdad, varios se merecen el premio por pensar en lo que muchos de nosotros nunca consideraríamos, sea para ridiculizar la ciencia en general, o para ayudar a la población. Por ejemplo, el ganador del premio a la paz de 2006 inventó un aparato que emite sonidos muy altos y desesperantes que solo pueden ser oídos por adolescentes. Luego esa tecnología fue usada para hacer tonos de celulares que solo los escuchan los menores, evitando así ser reprendidos por los adultos (mosquito buzz).

Identificación por detrás.
Un ganador destacable fue el premio 2012 en anatomía. Frans de Waal y Jennifer Pokorni fueron honrados este año por descubrir que los chimpancés pueden reconocer a otros miembros de su familia mirando fotos de sus traseros y asociarlos a sus caras. Lo más probable es que algunos se pregunten para qué sirve que los simios tengan esta habilidad. Pero detrás de esta investigación está una de las incógnitas más importantes en neurociencia: saber si el cerebro está dividido en subregiones con funciones específicas, o si trabaja como una gran red de circuitos. Si se considera la evolución del cerebro, entonces encontrar un área específica para la identificación de otros miembros de la misma especie, así sean sus partes traseras, debería existir en otros primates como lo existe en humanos, especialmente en los más cercanos a nosotros: los chimpancés. Esto hace que la investigación de estos científicos sea de suma importancia para la neurociencia.

En general, los premios demuestran varias cosas. Primero, que se puede investigar casi cualquier evento con la rigurosidad característica de la academia. Es más, en ciertos programas de doctorado, está muy bien aceptada la idea de formular cualquier pregunta y resolverla usando la metodología más sofisticada, con el fin de aprender en el proceso; se esperaría que los instrumentos aprendidos se utilizaran con el propósito de hacer ciencia de alta calidad una vez se entre a la vida laboral. Segundo, que algunos científicos reciben financiación para las ideas más increibles, y seguramente los impuestos de la ciudadanía pueden no ser aprovechados de la mejor manera. Sin embargo, juzgar y determinar que se debe investigar es una tarea muy dificil, donde las propuestas más ingeniosas representan un riesgo, pero también representan grandes oportunidades de invensión y desarrollo.

Finalmente, los premios también reconocen que es posible hacer estudios pensados libremente cuyos resultados en realidad contribuyen, de manera muy inusual, al conocimiento de nosotros mismos y del mundo en que vivimos. Más importante aún, es que los premios Ig Nobel destacan investigaciones que no son conservadoras y hechas con paradigmas pre-establecidos, sino que tienen la capacidad de cambiar el prototipo, ser publicadas en revistas académicas avaladas por el resto de la comunidad científica, y condecoradas por los académicos más reconocidos del mundo. 

May 30, 2012

Primate muy grande conoce al primate más pequeño del Planeta

Shaquille O’Neil, posa con un lemur, el primate más pequeño del planeta, en un zoologico de Miami. Las fotos son parte de una campaña para recoger fondos y aumentar el reconocimeinto a las especies de Madagascar.

May 29, 2012

Cambio de paradigma en el estudio de ritmos circadianos


De www.sciencecodex.com
Todos los seres vivos estamos influenciados por un reloj interno de alrededor de 24 horas. Este reloj, se llama "Ritmo circadiano" del latín circa: cerca y diano: día. La gran mayoría de procesos fisiológicos, metabólicos y de comportamiento de todos los organismos, desde las bacterias más minúsculas hasta los mamíferos más complejos han evolucionado con una oscilación temporal de alrededor un día. Este tiempo, que es el que demora la Tierra en rotar sobre su eje, esta dividido en un periodo de oscuridad y de otro de claridad, en el que la cantidad de luz provée el organismo con la información acerca del tiempo en el ambiente.
Aunque la luz es uno de los indicadores más poderosos para el organismo, cada célula tiene la capacidad de anticipar los cambios ambientales en condiciones constantes, por ejemplo en completa oscuridad.  Esto de debe a que cada célula tiene un reloj interno que marca las horas del día y esta sincronizado con las otras células del cuerpo por la dirección de un reloj central, ubicado en el cerebro, en el caso de los vertebrados.

Desde los 90s, que marcó la era del Proyecto Genoma Humano, la manera más aceptada (y difundida) de explicar las marcaciones del reloj de cada célula (y casi todo el resto de procesos biológicos), ha sido por medio del Dogma Central de la Biología, que dice que el DNA es transcrito a RNA mensajero y este traducido a proteína. En el caso de los genes circadianos, el mecanismo funciona de esta manera: unos genes reloj (clock y Bmal1) son transcritos durante la noche y juntos activan la transcripción de otro set de genes (period y cry) que cuando son traducidos a proteínas en el dia y se dimerizan, inhiben la transcripción de los genes de la noche. Luego, los genes de la noche son transcritos nuevamente y así se establece un círculo de inhibición y activación de genes y proteínas llamado “retroalimentación negativa”. El diagrama abajo puede ayudar a aclarar este concepto.


Modificado de Dormivigilia.com

Sin embargo, la posición en la que el DNA es el único factor que controla los procesos biológicos, es una visión reduccionista que no logra explicar completamente la fisiología y el comportamiento de los seres vivos. Como el Dr. Bora Zivkovic expuso detalladamente en su blog en Scientific American, históricamente los estudios de ritmos circadianos incluyen explicaciones que no se reducen a la expresión de ciertos genes. La entrada del Dr. Zivkovic (@BoraZ en tweeter) en Febrero del 2011 puso en perspectiva dos importantes artículos publicados ese mismo mes. Los artículos, O’Neill & Reddy 2011 y O’Neill et al, 2011, usaron como modelo, respectivamente, glóbulos rojos humanos que no tienen DNA y un protista llamado Ostreococcus tauri, en el que no hay transcripción de DNA cuando este se mantiene en la oscuridad. El uso de estos modelos es la clave para entender los elegantes estudios, ya que, en ambos casos, los autores probaron que estas células si tienen ritmos circadianos y que este no podía ser a causa de los ciclos de retroalimentación negativa de los  genes reloj, ya que no tienen ningún DNA para hacerlo. Por el contrario, detectaron una oscilación circadiana (~24 horas) entre las dos conformaciones de unas enzimas llamadas peroxiredoxinas que protegen las células de los efectos dañinos de agentes oxidantes, que actúan en el citoplasma de las células (no en el núcleo, donde se encuentra el DNA). Este descubrimiento causó gran conmoción en los medios, ya que sugirieron que las actividad de estas enzimas son las responsables por establecer el ritmo circadiano en las células.

Sin embargo, la publicación de estos dos artículos el año pasado, no significa que los genetistas y biólogos moleculares estén errados y los genes reloj no sean importantes en controlar el ritmo a nivel celular. Lo que estos artículos demostraron con métodos bastantes sofisticados y un impecable rigor científico, es que otros mecanismos diferentes al DNA son responsables por mantener el tiempo de 24 horas. Y que además, estas enzimas  han están presentes en varios modelos estudiados.

Hace unos días fue publicado en la Revista Nature un artículo del mismo grupo (Edgar et al, 2012) que esclarece el papel de las peroxidoxinas en el ritmo circadiano de varias especies. El manuscrito demuestra que los ciclos de oxidación y reducción de las peroxiredoxinas son un indicador universal del ciclo circadiano en todos los dominios de la vida, desde cianobacterias hasta humanos, confirmando múltiples estudios anteriores, incluyendo varios anteriores a los 90s. Los autores especulan que “la respuesta a los ciclos de oxidación en el ambiente celular pudieron haber sido  el motor para la evolución de los ritmos circadianos… “. Esta afirmación se basa en que el oxígeno se empezó a acumular en la Tierra alrededor de 2.5 miles de millones atrás cuando las baterías adquirieron al capacidad de disociar el agua por medio de fotosíntesis en la presencia de luz solar. La fotosíntesis, que ocurre durante el día, produce aniones tóxicos como producto de desecho y es necesario que proteínas como peroxiredoxinas las disminuyan.  Por esta razón, estas proteínas han estado presentes en los organismos milenios atrás, y han sido conservadas durante el proceso evolutivo en todos los organismos vivos del planeta estudiados hasta hoy. Por el contrario, lo genes reloj no tienen el mismo grado de conservación que las peroxidoxinas y en diferentes dominios, el reloj ha evolucionado independientemente. Esto llevó a los autores del artículo a afirmar que los ciclos predecibles de un día en todos los organismos terrestres, son causados principalmente por las oscilaciones en el metabolismo de oxidación/reducción. Sin embargo, aunque el origen común del ritmo circadiano es el mecanismo de destrucción de desechos metabólicos tóxicos,  los autores reconocen la “íntima co-evolución”  del reloj molecular (genes reloj), que hoy gobierna muchos procesos circadianos en las células y los organismos. 

Estos artículos son de gran importancia par el área de la cronobiología ya que elucidan el origen del reloj y la importancia de factores metabólicos. Sin embargo, la importancia de estos artículos va más allá de explicar procesos temporales ya que enfatizan la necesidad en cambiar el paradigma con el que se estudian, no solo los ritmos circadianos, sino otros procesos biológicos. Aunque las herramientas de la genética son indispensables para entender el “plan” impreso en el DNA, estas no pueden ser vistas como la única explicación a los fenómenos naturales. Una visión más holística e integral de la célula y los sistemas que estas forman, es necesaria para entender los seres vivos y su relación con el ambiente. Después de todo, los organismos son los que se comportan de cierta manera, por ejemplo, son los animales los que duermen, y no sus genes.

Referencias

Edgar RS, Green EW, Zhao Y, van Ooijen G, Olmedo M, et al., (2012). Peroxiredoxins are conserved markers of circadian rhythms. Nature,  485, 459-464

O'Neill JS & Reddy AB (2011). Circadian clocks in human red blood cells. Nature, 469, 498-503.

O'Neill JS, van Ooijen G, Dixon LE, Troein C, Corellou F et al., (2011). Circadian rhythms persist without transcription in a eukaryote. Nature, 469, 554-558.


Aug 24, 2011

Naturaleza Primate: ¿Egoísta o Solidaria?

Diagrama del aparato para medir altruismo
La afirmación que dice que “los humanos son malos por naturaleza” es una de esas creencias difíciles de refutar. Aunque es verdad que la historia de la humanidad está manchada por guerras y atrocidades; también es verdad que los humanos son el grupo social más extenso y complejo del planeta. Los humanos coexisten en todos los espacios posibles y bajo las condiciones más variadas, relativamente en continua paz. Las expresiones de empatía son actividades normales del día a día y el sufrimiento del otro es, por lo general, intolerable,  y el peor castigo para un humano es privarlo del contacto de otros de su especie.  Estos ejemplos resumen una naturaleza que, a pesar de los conflictos, siempre necesita una comunidad, trata de mantener un ambiente pacífico y busca el retorno a la armonía.

Desafortunadamente, la ciencia se ha ocupado en la mayoría de los casos por probar las ideas originales del homo homini lupus (el hombre es lobo para el hombre), en vez de estudiar los mecanismos de reconciliación y tolerancia. Como cualquier otra característica en los humanos, el comportamiento pude ser estudiado en un contexto evolutivo y la manera de empezar a entender nuestra naturaleza es mirar sus orígenes en los otros primates de hoy, y en particular en los chimpancés y bobonos.

En cuanto a los chimpancés, las historias anecdóticas de algunos investigadores demuestran que igual que los humanos, hay grandes expresiones de colaboración y tolerancia entre los miembros de un grupo. Sin embargo, estudios controlados reafirman la fama de los chimpancés en cuanto a que son indiferentes hacia el bienestar de su clase. En la mayoría de experimentos en los que se examina el comportamiento prosocial de los chimpancés, estos fallan en reconocer las necesidades de los otros, a menos que haya comunicación directa solicitando ayuda. Por el contrario, los bobonos, otro género de simios también cercano a los humanos, muestran  una “generosidad impresionante”. De estos animales es que se dice que aprendimos a “hacer el amor y no la guerra” por su característica manera de convivir en medio de afectos físicos. Inclusive los micos capuchines, tamarins y macaques,  que son mucho más lejanos a los humanos en escala evolutiva, también demuestran un sentido de altruismo significativo en el mismo tipo de experimentos.

Los humanos se encuentran en la cima cuando de colaboración se trata: es común que los humanos ayuden a sus semejantes (y a otras criaturas) sin recibir nada a cambio, y en ocasiones en contra de su propio bienestar. Entonces, ¿por qué los chimpancés parecen estar en tan desacuerdo? Algunos sugieren que esta es una característica exclusivamente humana  y corresponde a una decisión racional en la que si hay un beneficio de ayudar al otro es porque a cambio se recibe prestigio, admiración y otros beneficios sociales. Sin embargo, otros científicos proponen que el altruismo humano es una continuación de un comportamiento básico presente en otros animales (por ejemplo en la relación madre-hijo), que está más desarrollado en primates y que los humanos han perfeccionado al punto en que vivimos hoy. 

Las observaciones anecdóticas son abundantes. Por ejemplo hay videos de chimpancés ayudando a niños en los zoológicos y Jane Goodall, una reconocida  primatóloga que ha estudiado simioss en Gombe, Tanzania por las de 45 años, llenó libros completos con sus observaciones de chimpancés ayudando a otros en la selva. Sin embargo, en la comunidad científica estas anécdotas sirven para originar las preguntas, pero los experimentos controlados son necesarios para obtener conclusiones contundentes. Con un método modificado de la mayoría de estudios, Frans De Waal y su equipo de Yerkes National Primate Center en un artículo reciente publicado en PNAS muestra por primera vez evidencia de la naturaleza cooperativa y altruista en los chimpancés. 

La manera tradicional de examinar este tipo de comportamiento en los primates es mediante un aparato complejo en el que el animal tiene que oprimir un botón o palanca que significa “decisión egoísta” para recibir un premio, y otro botón para la “decisión solidaria” en la que ambos, el protagonista y su compañero reciben un premio. Usualmente los animales se encuentran separados por barreras de vidrio o a varios metros de distancia y les es imposible interactuar. Este paradigma ha  probado ser muy complicado ya que una vez el animal escoge uno de los botones, es difícil que cambien su preferencia. Esto ocurre debido a que él siempre recibe un premio independiente del botón que oprima, y como no está en contacto con su compañero, las consecuencias de sus decisiones no parecen importarle.

El método alternativo de de Waal consiste en que los chimpancés reciben un balde llenos de 30 monedas de dos colores: 15 de un color que significa “decisión egoísta” y 15 de otro color que significa “decisión solidaria“. Después, el investigador le pide una moneda al chimpancé protagonista y dependiendo del color escogido, él solo, o él y su compañero que está sentado junto a él (aunque separados solo por una malla) reciben un premio que está envuelto en un papel celofán que suena al ser manipulado.  De esta manera, el método asegura que ambos animales pueden comunicarse, y ambos ven (y escuchan) las consecuencias de las decisiones del que escoge la moneda. La idea de envolver los premios comestibles ayudan a que los animales no estén distraídos por la presencia de un comestible al tomar la decisión de la moneda.

Después de modificar el diseño del método para examinar a los chimpancés, fueron tenidos en cuenta otros factores que influencian significativamente el comportamiento de los animales, como el rango social, familiaridad del compañero, y previa experiencia. En conclusión, los investigadores encontraron que cuando las decisiones requieren el mismo esfuerzo, los chimpancés deciden ser solidarios la mayoría de las veces. Sin embargo, el comportamiento del compañero que recibe tiene una influencia determinante en la decisión del protagonista. Así, si el compañero llama la atención con sonidos o mirando pasivamente, su probabilidad de obtener un premio (67%) es mucho más altas que si su comportamiento es neutral (60%). Sin embargo, si el compañero actúa más agresivamente como extendiendo su mano para rogar, tirando papeles o haciendo piruetas, el chimpancé protagonista toma la decisión más egoísta el 55% de las veces. Es decir, ambos chimpancés entienden perfectamente las consecuencias de la elección de las monedas, y además el chimpancé con el poder de escoger responde de una manera negativa a la presión del compañero. Mi interpretación antropológica, la cual hayo bastante oportuno en este caso, es que si el chimpancé decide compartir, es por la pura generosidad y al ser presionado, le quita buenas intenciones intrínsecas al protagonista. Otra alternativa, es que simplemente es molesto tener a alguien rogando por comida al lado.

Esta investigación demuestra que los paradigmas que se usan para estudiar el comportamiento animal son cruciales para encontrar resultados claros. Para poder realizar buenos experimentos en comportamiento es necesario tener en cuenta todos los parámetros posibles y tratar de pensar cómo lo hace el animal y no como lo haría un humano, pero ya que esto es imposible, la sensibilidad de los investigadores y los años de experiencia compartiendo con la especie pueden hacer grandes diferencias.

Los resultados de esta investigación demuestran que existe una naturaleza solidaria en los chimpancés contraria a  la creencia común que a estos animales no les importa el bienestar de los otros. Si es cierto que las motivaciones principales son el territorio, la comida y el sexo; pero es imposible ignorar que, al igual que los humanos, son animales sociales, cooperativos, sensibles a la injusticia y la mayoría de las veces, pacíficos. Al parecer, esas características no son exclusivas de nuestra especie, sino que, como propone de Waal, si bien los humanos son los maestros de la cooperación, esto ocurre porque lo perfeccionaron de bases altruistas existentes en otros animales. Es hora de que la suposición acerca de la naturaleza humana que es comúnmente usada en debates de sociedad y política, sea validada por la investigación biológica y en vez de repetir a Hobbes en que “el hombre es un lobo para el hombre”, empecemos a aceptar que también es nuestra naturaleza el reconciliarnos y ayudarnos, como los chimpancés.



Aug 6, 2011

Centro para Simios

Ella pesó alrededor de 3.5 kilos al nacer. A los 15 años ya había crecido en su totalidad y  ahora pesa 70 kilos. Tiene manos largas, brazos y piernas fuertes y un hermoso pelo color rojizo. Esta podría ser la descripción de cualquier modelo de revista, y, ¡lo es!  Pebbles es una pequeña hembra orangután que trabajó durante su niñez haciendo comerciales y  shows en Hollywood hasta que su entrenador se la entregó al Centro para Simios, un santuario ubicado en un pueblo escondido en la mitad de Florida, USA llamado Wauchula.


Pebble
Acompañando a Pebbles, hay otros 43 simios en el santuario entre orangutanes y chimpancés. Varios de ellos también retirados del negocio del entretenimiento. Cuando estos animales son preadolescente, su cara es rosada y tiene esa adorable mirada que la mayoría de bebes mamíferos tienen cuando pequeños. Sin embargo, todos los animales crecen y cuando los simios lo hacen, su cara se oscurece, el pelo engruesa y crecen barba y hasta grandes almohadillas en las mejillas en el caso de los orangutanes. Es decir, ya no parecen las criaturas adorables que los shows quieren mostrar o simplemente son demasiado grandes y costosos para mantener como mascotas. En consecuencia, muchos de ellos terminan encerrados en jaulas en los garajes de casas o regalados a circos que los mantienen en condiciones deplorables.

Este es el caso de varios orangutanes y chimpancés en el santuario. Después de servir haciendo shows o como mascotas por unos años, fueron a parar a jaulas demasiado pequeñas por varios años donde no podían ni siquiera pararse y a consecuencia de esto varios de ellos tienen músculos atrofiados. Una vez llegan al santuario estos animales comparten con su especie por primera vez en sus vidas, y aunque no están completamente libres, viven entre la vegetación en “catedrales” conectadas por puentes de varios kilómetros de largo. Como varios de ellos llegan al santuario alrededor de la adolescencia, este se convierte en su hogar por 30 a 40 años.

Durante mi visita al santuario fue evidente la protección exclusiva a los animales.  El lugar no está abierto al público; solo es permitida la visita de miembros  que tengan permiso especial de la coordinadora del centro, quien da un tour personal a los visitantes. Durante este recorrido fue que tuve la oportunidad de ver a los animales de cerca y ver la interacción entre todas las especies de primates incluyendo los humanos.

Ellie
Algo destacable de mi visita fue la similitud en el comportamiento entre estos animales y los humanos, especialmente con mi hijo de 2 años quien me acompañó a la visita. Absolutamente todos los animales del centro están más acostumbrados a los humanos  que a otros animales, y no demoran en hacerlo saber cuando tienen visita. Todos quieren llamar la atención y hacen lo posible por lograrlo: hacen sonidos incesantes con los labios, gritan, se cuelgan de las ramas y se columpian entre tiras de tela colgadas de los árboles. No todos los animales comparten los mismos espacios, especialmente los machos orangutanes solo pueden convivir con hembras y rechazan a los machos jóvenes una vez estos maduran. Por esta razón, su repertorio debe destacarse, para que los humanos se acerquen a mirarlos.

Los animales muestran una curiosidad típica de una mente inteligente. Si extendía mi mano cerrada a un lado, todos la seguían y esperaban ansiosos que la abriera para ver que escondía. De la misma manera, mi hijo desesperadamente buscaba abrir mi mano para descubrir que tenía una semilla de palma que solo le gusta a los chimpancés y desilusionado irse a jugar con un gato que andaba por ahí. Si a algún animal se le regala un juguete, una fruta, o se les da más atención, los demás exigen el mismo trato y hacen un repertorio parecido a un niño pataleando hasta que se arregla la injusticia.  La coordinadora del centro sabe esto muy bien, y en su recorrido para en cada catedral a distribuir caricias; todos los animales bajan de las partes altas a saludarla, y por supuesto, a señalar al visitante de 2 años que les parece más curioso que los adultos.

Igual que nosotros, al resto de primates les gusta complacer, pero la mayoría responde mejor si tienen un incentivo inmediato. Los técnicos del centro se valen de esta propiedad para entrenarlos, y en general, para lograr convivir con ellos. Frente a mis ojos, una muchacha que pasaba al frente de un orangután con fresas, le dijo que fuera a arreglar el chorro de agua que estaba haciendo mucho ruido. El orangután no se movió, pero la siguiente frase fue, te doy una fresa si lo haces. En menos de 10 segundos, este animal de más de 100 kilos se colgó de unas ramas, saltó a la baranda donde estaba saliendo el chorro de agua, sacó un palo que el mismo habia metido en la manguera (le gusta el sonido del agua al caer), y volvió a nosotros a recibir su recompensa. Algunos de ellos entienden el lenguaje humano perfectamente, por ejemplo Noelle, una chimpancé retirada de un laboratorio de investigación le comunica a los voluntarios que quiere para almorzar, pide que le alcancen flores y frutas que ella no alcanza y les muestra los pájaros que cantan alrededor  ya que domina un lenguaje humano de señas. Aunque su lenguaje es bastante reducido es bastante efectivo, tanto asi, que la gente que la cuida aprendió el lenguaje sólo para entenderle.


Aunque no tienen el sistema lingüístico complejo que permite expresar un número infinito de  pensamientos y situaciones, los chimpancés, orangutanes y el resto de simios comparten la capacidad de mantener estructuras sociales tan dinámicas y complejas como las de los humanos. En particular, la formación de jerarquías, la necesidad de atención y de pertenecer, el deseo de poder y de cuidar son características tan evidentes en los simios como en la raza humana a lo largo del planeta.

Pongo
Al salir del centro, tuve un sentimiento agridulce. Por un lado, es bastante triste aprender sobre la vida confinada que estos animales han tenido, y además saber si van a  estar allí
en cautiverio por el resto de sus vidas. Por otro lado, estar en la presencia de animales es una experiencia inigualable. Compartir con estos animales por unos días su estilo de vida, su jerarquía social, sus gustos y su fantástica inteligencia fue una experiencia inmensamente enriquecedora. Las bases de la naturaleza humana son evidentes en estas maravillosas criaturas; al fin y al cabo, compartimos más del 98% de los genes con los chimpancés y nuestro ancestro común vivió hace sólo 5 millones de años. Si aprendemos más sobre estos animales, aprenderemos más sobre nosotros mismos.


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Jun 10, 2011

Acerca de un bebe elefante que casi no lo logra

Antes de abrir el siguiente video, quiero prevenir que las imágenes pueden ser demasiado expresivas para algunos.

El siguiente video es un ejemplo maravilloso de la magnitud de la conciencia animal. Es también evidencia irrefutable de que el conductismo (corriente sicológica basada en que todo estimulo tiene una respuesta predeterminada y predecible) NO es una teoría aceptable para explicar el comportamiento de los animales, incluyendo los humanos. Además, el video demuestra que la actividad cognitiva no es exclusiva de la especie humana, y puede prevalecer en otros mamíferos. 

En el video se aprecia por primera vez el parto de un elefante asiático en el Elefant Safari Park en Indonesia. Después de una larga espera y un parto calmado, el bebe elefante finalmente emerge de la hembra, quien se aparta cuidadosamente del recién nacido para no causarle ningún daño. Cuando el bebe no responde al cambio de ambiente y no respira por más de dos minutos, la madre demuestra su ansiedad con sonidos agudos, y rápidamente empieza el proceso de resucitación. Como explica el narrador del video, los movimientos de la madre son el equivalente a las palmadas en la cola que les dan a los humanos al nacer. Al ver que estos son inefectivos, la hembra trata de levantar la cabeza del bebe elefante con la trompa, y esta estrategia funciona inmediatamente. Al instante se puede apreciar la calma de la hembra, quien continua monitoreando al recién nacido mientras este infla sus pulmones con aire. Los primeros minutos en la vida del bebe elefante son los más importantes, y mientras el bebe logre pararse, estará a salvo. Al final, la mamá elefante parece tener una sonrisa en la cara mientras camina al lado de su bebe: no todos los días se siente la satisfacción de resucitar su recién nacido!



May 28, 2011

Cursed

Zebrafish eggs have a story to tell

Life in a lab is full of excitement and surprise... actually is not. Life is a lab is full of challenges and disappointments, but when something works... it makes it all worthwhile. 


In Cursed. When that experiment refuses to work, I share one of those moments in my life as a graduate student.